15 mujeres mayas de Sepur Zarco enfrentan la barbarie militar

Serie “Haciendo historia” de Radio Zapatista

 

 

SepurZarco_CristinaChiquin2

Haciendo historia. Notas de Radio Zapatista. Nota 1.
Por: Eugenia Gutiérrez, Colectivo Radio Zapatista.
Ciudad de México, 5 de abril de 2016.

 

En 1982, después de dos décadas de guerra en Guatemala, la comunidad q’eqch’i de Sepur Zarco, en Izabal, fue sacudida por una violencia de proporciones inesperadas. Sus habitantes se habían organizado para defender tierras ancestrales que eran reclamadas por terratenientes. Para ello, a principios de ese año comenzaron un proceso legal en demanda del reconocimiento de sus títulos de propiedad, pero el proceso duró poco. La respuesta de los terratenientes frente al despojo frustrado fue salvaje. Se coordinaron con el ejército guatemalteco para secuestrar y desaparecer al grupo que encabezaba la defensa de la tierra. No conformes con haberse llevado a los hombres, los militares guatemaltecos arrasaron con la comunidad Sepur Zarco y violentaron sexualmente a muchas mujeres frente a sus familias.

Las que lograron huir a las montañas tuvieron que volver al paso del tiempo porque estaban viendo morir de hambre a sus hijas y a sus hijos. Cuando las familias sobrevivientes regresaron a Sepur Zarco en julio de 1982, los militares habían instalado un puesto de descanso y recreo para sus soldados sobre las cenizas de la comunidad, entre los municipios de El Estor (Izabal) y Panzós (Alta Verapaz). Y como era un puesto de descanso y recreo, los soldados giraron la instrucción de servicio para las mujeres de comunidades aledañas. Como resultado, ellas padecieron seis años de explotación sexual y laboral.

Hace apenas unas semanas, y después de tres décadas de lucha, 14 mujeres sobrevivientes de Sepur Zarco escucharon la sentencia del Tribunal A de Mayor Riesgo contra algunos responsables de sus vejaciones: 240 años de cárcel para el excomisionado militar Heriberto Valdez Asij por “delitos contra deberes de la humanidad en su forma de violación sexual y por desaparición forzada” y 120 años para el teniente coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón (30 años por los mismos delitos, más otros 90 acumulados por haber asesinado a la señora Dominga Coc y a sus dos hijas, las niñas Hermelinda y Anita, a orillas de un río). Las juezas Patricia Bustamante, Yassmin Barrios y Gerbi Sical juzgaron a los militares por asesinato, desaparición forzada, violencia sexual y esclavitud doméstica. Esta es la primera vez que el ejército guatemalteco es sentenciado por delitos sexuales.

Las sentencias a estos militares son una página fundamental en el larguísimo libro de la justicia pendiente en Guatemala. Aunque la Comisión para el Esclarecimiento Histórico “sólo” documenta 24,900 fallecidos en 626 masacres (la mayoría entre 1978 y 1983), se calcula que el conflicto interno que se prolongó hasta mediados de los años noventa dejó una estela de más de 200 mil crímenes. Casi todos los asesinatos y las vejaciones fueron cometidos por las fuerzas armadas y los grupos de exterminio bajo las órdenes del general Efraín Ríos Montt, llamadas Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), a principios de los años ochenta, pero hasta hoy sólo han sido detenidos y juzgados algunos kaibiles.

Entre 1982 y 1983 fueron masacrados en el norte de Guatemala 1,771 habitantes de las comunidades ixiles de Chajul, San Juan Cotzal y Nebaj, incluidos centenares de niñas y niños. También padecieron la guerra otros pueblos mayas durante 1982, cuando Ríos Montt ejerció el poder militar y luego asumió la presidencia de Guatemala: el 13 de febrero, 74 personas de la comunidad de Río Negro fueron secuestradas y desaparecidas en una incursión militar que se extendió un mes, hasta quitar la vida a 177, en su mayoría niñas, niños y mujeres; el 14 de mayo, murieron 79 refugiados de distintos pueblos en Los Encuentros (Baja Verapaz); el 17 de julio, 376 personas chuj murieron en la Finca San Francisco (Huehuetenango); el 18 de julio, 250 personas achí padecieron violación sexual, tortura y asesinato en la comunidad Plan de Sánchez (Baja Verapaz); entre marzo y junio de 1982, a lo largo de una primavera completa, los pueblos ixiles de Tu Chabuc y Acul vieron morir a 439 personas; entre octubre y diciembre de 1982, más de 200 personas fueron masacradas por 17 kaibiles en la comunidad Dos Erres, en el conocido acto de terrorismo donde decenas de niñas y niños murieron al ser estrellados sus cráneos contra los árboles.

SepurZarco_CristinaChiquin1

Por el caso particular de la masacre contra 1,771 ixiles, y después de haber sorteado varios juicios por corrupción, el general y expresidente Efraín Ríos Montt fue llevado a juicio 31 años después, en 2013, junto con su ensangrentada mano derecha, el general José Mauricio Rodríguez Sánchez. La justicia para ellos fue expedita, pues las audiencias duraron dos meses, del 19 de marzo al 10 de mayo de 2013. En esa primavera incompleta, Ríos Montt sonreía ante el tribunal mientras decenas de hombres narraban los asesinatos de sus familiares quemados al interior de sus viviendas y decenas de mujeres revivían a detalle la muerte de sus hijos y las vejaciones sexuales protagonizadas por militares y paramilitares. A pesar de los testimonios, y de que fue sentenciado por la jueza Jassmin Barrios a 80 años de prisión por “genocidio y delitos contra la humanidad”, la Corte Constitucional de Guatemala impidió la instrumentación de la sentencia diez días después, el 20 de mayo de 2013. Hace un par de semanas, a mediados de marzo de este año, ha comenzado un nuevo juicio contra Ríos Montt y Rodríguez Sánchez.

El 26 de febrero de 2016 las mujeres q’eqch’i de Sepur Zarco escucharon por fin la sentencia dictada a dos criminales, pero mucha justicia sigue pendiente. Nada se sabe de los terratenientes que coordinaron la violencia. Las audiencias contra los militares que descansaron y se divirtieron en Sepur Zarco se iniciaron el 4 de marzo de 2010. Había entonces 15 mujeres mayas, acompañadas por 4 hombres de sus comunidades y por diversos grupos de mujeres en lucha, como Mujeres Transformando el Mundo y la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas. Una de esas mujeres q’eqch’i, doña Magdalena Pop, no vivió para escuchar el resultado de sus trabajos. Siendo una de las más jóvenes, niña en 1982, estimulaba siempre a las demás para no rendirse. Hoy sus compañeras siguen su ejemplo mientras declaran orgullosas: “Nos levantamos, caminamos y fuimos a buscar la justicia”.

 

Vínculo a los videos con testimonios de las mujeres mayas de Sepur Zarco:

Versión en español, “Sepur Zarco_la línea del tiempo_junio2015”

Versión en inglés, “Sepur Zarco Case “Timeline” June 2015”

 

Fotos: Cristina Chiquin / Mujeres Ixchel Guatemala, tomadas de https://nuestramemorianuestraverdad.wordpress.com

Con información de:

 Subversiones, Agencia Autónoma de Comunicación, “El juicio de Sepur Zarco: la historia de las mujeres que exigen justicia por el pueblo q’eqchi”, colaboración de Paulo Estrada Velázquez, 24/feb/2016.

Contrapoder, nota de David Stoll, 13/ sep/2015.

Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Masacre Plan de Sánchez Vs. Guatemala (Fondo). Sentencia de 29 de abril de 2004.

Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Masacre Plan de Sánchez Vs. Guatemala (Reparaciones). Sentencia de 19 de noviembre de 2004.

Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Masacres de Río Negro Vs. Guatemala. Sentencia de 4 de septiembre de 2012 (Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas).

Mujeres Transformando el Mundo, “La justicia para las sobrevivientes de Sepur Zarco llegó”, nota del equipo de comunicación de MTM, 1/mar/2016.

Periódico Diagonal, nota de Marisa Ruiz Trejo, 22/abr/13; nota de Marisa Ruiz Trejo y Álvaro Ruiz Rodilla, 6/mayo/2013.

 Plaza Pública, “Sepur Zarco: el recreo de los soldados”, Reportaje de Oswaldo J. Hernández, 1/oct/2012.

Prensa Libre, “Masacre y eliminación de la comunidad de Río Negro”, nota de Jerson Ramos, 26/feb/2016.

“Sepur Zarco Sexual Slavery Case”, Guatemala Human Rights Commission.