A dos meses del asesinato de Berta, personalidades se suman para exigir justicia

Fuente: Otros Mundos Chiapas

Hace poco más de dos meses fue asesinada la defensora hondureña Berta Cáceres, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) en La Esperanza, Intibucá, sede la organización en el oeste del país.  El 2 de mayo el gobierno hondureño anunció la captura de 4 presuntos responsables, uno integrante de la empresa hondureña Desarrollos Energéticos S.A. de C.V. (DESA), encargada de la construcción de la presa hidroeléctrica Agua Zarca contra la cual el COPINH lleva años resistiendo por violar los derechos humanos de cientos de indígenas lencas; un miembro en activo de la policía militar hondureña y dos ex integrantes de la empresa DESA y del ejército hondureño, respectivamente. Los cuatro fueron enviados a la cárcel de manera preventiva, pero no juzgados aún.

Para la familia de Berta y el COPINH, estas detenciones confirman la responsabilidad de la empresa DESA en el homicidio, así como la colusión entre el gobierno hondureño y dicha empresa, como siempre lo han denunciado. Sin embargo, estos 4 nombres representan sólo a una pequeña parte de la larga lista de responsables del homicidio de Berta Cáceres, según sostienen la familia de Berta y el COPINH. Denuncian que el Ministerio Público no ha llevado una investigación exhaustiva ni profunda que permita encontrar a todos los autores intelectuales del crimen. Además, dudan de la regularidad de la investigación ya que el Ministerio Público no les ha dejado participar en ella, ni siquiera manteniéndolos informados de sus avances. A fin de asegurar una completa imparcialidad en la investigación, demandan la creación de un grupo de investigación internacional, independiente, confiable y profesional, dirigido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Sin embargo, a la fecha el gobierno hondureño no ha dado una respuesta sobre esta demanda. 

La familia de Berta y el COPINH exigen que se reconozca el carácter político del crimen, pues Berta fue asesinada por su lucha contra el proyecto Agua Zarca y el modelo industrial extractivo en Honduras, así como por su defensa de los derechos del pueblo indígena lenca en su país. Ello implica, no sólo un proceso de justicia exhaustivo e imparcial en el caso, sino también la cancelación definitiva e inmediata del proyecto de presa hidroeléctrica Agua Zarca, donde han sido violado numerosos derechos incluido el derecho a la consulta de los pueblos indígenas, previsto por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El proyecto Agua Zarca es financiado principalmente por tres bancos: el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el banco de desarrollo holandés  FMO y el banco de desarrollo finlandés Finnfund. Tras el asesinato de Berta, FMO y Finnfund han suspendido sus financiamientos pero aún no se han retirado totalmente del proyecto. Por su lado, el BCIE sólo ha anunciado su participación en una misión que visitará el sitio de Agua Zarca.

En su lucha por la verdad y la justicia, los miembros del COPINH han recibido una sola respuesta de parte del gobierno hondureño: la represión. El 9 de mayo, durante una acción pacífica organizada en frente de la Casa Presidencial en la capital, Tegucigalpa, fueron agredidos por la Guardia de Honor del presidente. Un menor de edad resultó gravemente herido en el ataque y tuvo que ser hospitalizado por una contusión cerebral.

Por ello, personalidades como Peter Gabriel y Susan Sarandon se han sumado a la campaña en video para demandar al gobierno hondureño justicia integral en el caso de Berta, satisfaciendo todas las demandas de la familia y el COPINH. Establecen que difícilmente eso se logrará si no seguimos poniendo presión al Gobierno hondureño para que esto se logre, por tanto este es un llamado a que sigamos demandando justicia para este caso.

Susan Sarandon:

Peter Gabriel: